CONSULTORÍA DE INTELIGENCIA CORPORATIVA S.I.C

Algunas empresas trabajan en entornos de riesgos, con información o materiales sensibles. A menudo esta información o materiales son generados por la propia empresa y otras veces pertenecen a terceros clientes, los cuales exigen altos niveles de responsabilidad, eficacia, seguridad y protección.

 

Actualmente las estrategias de seguridad y protección se han enfocado y desarrollado en el ámbito de las herramientas y la tecnología, por ejemplo en los sistemas informáticos y de vigilancia. Sin embargo, el 70% de los procesos, procedimientos y actuaciones, incluso el manejo de las tecnologías de seguridad, son llevados a cabo por los trabajadores de las organizaciones, por personas.

Los empleados de una organización de estas características pueden poner en peligro el desarrollo, la credibilidad y el futuro de la organización de distintas maneras:

 

  • Robos a distintos niveles: información, material, recursos, beneficios…
  • Sabotajes.
  • Espionaje industrial.
  • Difamación y conflicto social en el ambiente laboral.
  • Relaciones con grupos criminales.

 

 

 

 

En este contexto la organización debe hacerse las siguientes preguntas:

 

ü¿Puedo confiar en determinado empleado o grupo?

ü¿Cómo puedo saber si un empleado está defraudando a la organización?

ü¿Cuál es el mejor empleado para confiarle determinado proyecto?

ü¿Cómo puedo conseguir un equipo de recursos humanos confiables para la organización?

 

Generalmente se suelen recurrir a servicios de investigación privada cuando posiblemente es demasiado tarde. Este tipo de servicios suele tener un enfoque muy alejado de la realidad empresarial y de la organización, sus métodos y actuaciones están limitados solo a una minoría de los problemas anteriormente citados. El personal interno tiene un enfoque más completo de la realidad organizacional, pero no tiene conocimiento ni posee estrategias para solventar estos problemas.